Mi mejor experiencia como cliente la tuve en el Restaurante-Mirador Ram Luna, fui practicamente con toda mi familia a cenar, éramos como 10 personas celebrando el cumple años de mi mamá. Estabamos todos sentados en la mesa cuando llega el mesero y nos pide la orden. Lo primero que nos sorprendió fue que el mesero no llevaba la "libreta" para apuntar. Uno a uno pedimos la comida, algunos platillos con ciertos cambios, como por ejemplo: unos en vez de pedir arroz, pedian puré de papá o papas a la francesa, y así sucesivamente y no apuntó nada, fue todo a pura memoria.
Llegó la hora de entregar la comida, y el mesero empezó a entregar los platos a cada uno, no falló con ninguno, los entregó correctamente y como los habiamos solicitado.
Fue relativamente sorprendente, porque eramos muchas personas y él no apuntó nada en ningún momento...
¡Me encantó el servicio!