Una persona de gran admiración es Nick Vujicic, este hombre nació con una agenesia consistente en una tri-amelia que se caracteriza por la carencia de tres de sus extremidades, le faltan ambos brazos a nivel de los hombros y extremidad inferior derecha. A pesar de todo esto, él se ha caracterizado por ser un motivador y el director de Life Without Limbs, una organización para personas con discapacidad física. Su vida estuvo llena de dificultades. Una de ellas fue no poder acudir a una escuela normal pese a no tener discapacidades mentales, pero Nick fue uno de los primeros estudiantes discapacitados en migrar a una escuela normal. Aprendió a escribir usando los dos dedos en su “pie” izquierdo, y utiliza un aparato que se introduce en su dedo más grande para sostener cosas. Aprendió a usar la computadora y a teclear con el método “heel and toe” (demostrado en sus charlas). También puede lanzar bolas de tenis y contestar el teléfono.
Sufrió acoso en el colegio, y con ocho años, comenzó a plantearse el suicidio. Después de rogar por unos brazos y unas piernas, Nick comenzó a observar que sus logros eran la inspiración de muchos, y comenzó a agradecer que estuviera vivo. Con 17 años comenzó a dar charlas a su grupo de oración y comenzó una organización sin ánimo de lucro.
Es de gran admiración porque es muy difícil para una persona que es muy diferente a las demás y que se le restringe muchas cosas en la vida; aún así poder salir adelante y llegar a ser un gran motivador para todas las personas que a pesar de tener todo, o por lo menos todas las partes de su cuerpo, son muy negativos, no se conforman con nada o se dedican a vivir una vida muy amargada.
Si se puede lograr, todo está en uno, en nuestra propia motivación y en saber buscar ese tipo de personas que nos ayudan a levantar la autoestima y a ser mejores personas cada día. Y lo más importante a ser felices. Todos en algún momento nos hemos sentido triste, desanimados o hasta que ya no servimos para nada, pero la clave está exactamente en saber cómo luchar contra los malos pensamientos, las malas acciones y no dejarse llevar por ellos.
Si él pudo, ¿por qué nosotros no?...